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Plata .925
Modelado a mano y cera perdida
Plata .925
Modelado a mano y cera perdida
Plata .925
Modelado a mano y cera perdida
Plata .925
Modelado a mano y cera perdida
Las Perlas de la Laguna de San Ignacio, Baja California Sur, son tesoros recolectados por Santiago Murillo en la costa de un pueblo ballenero ubicado al norte de la península. Recolectadas a mano durante la pesca de especies como el callo de hacha, la almeja y el ostión, estas perlas aparecen como pequeñas memorias de su vida en el mar, rastros de una existencia que se transforma y permanece.
En el mundo de la joyería se conocen como keishi, perlas naturales que se forman sin un núcleo y cuyo valor suele determinarse por la cantidad de nácar que las compone, la forma, entre otros factores formales. Nosotros creemos que cada una es valiosa porque es la transformación de una vida. A través de la joyería buscamos honrar estas vidas marinas, convirtiendo sus perlas en objetos que permitan llevar consigo un fragmento de su historia, su origen y su vínculo con el mar.
En el mundo de la joyería se conocen como keishi, perlas naturales que se forman sin un núcleo y cuyo valor suele determinarse por la cantidad de nácar que las compone, la forma, entre otros factores formales. Nosotros creemos que cada una es valiosa porque es la transformación de una vida. A través de la joyería buscamos honrar estas vidas marinas, convirtiendo sus perlas en objetos que permitan llevar consigo un fragmento de su historia, su origen y su vínculo con el mar.